Arde, se desgarra la piel para mantener mi secreto a voces. Se quema y me hace un favor y no me pide nada a cambio. Por mi respeto, arde.
Es curioso hablar de respeto, es curioso.
Arde porque no puedo hacer otra cosa. Arde porque tal vez, en realidad, no quiero hacer otra cosa. Y entonces?? Entonces nada.
Ya estuvimos aca.
Si no me la banco, entonces que arda.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario