martes, 23 de noviembre de 2010

Las cartas de Baltasar

Yo se para donde quisiste escupir. Yo te veo bailando en los desechos mismos en los que viviste toda tu vida y en los que te vas a morir. No porque la vida sea injusta, que lo es, sino porque vos de verdad perteneces a ese lugar. Te lo mereces tanto como ese puto lugar te merece a vos. Muchos pueden hablar de lo mal que te fue porque a tu papito no le gusta la buena vida y el roce con sus mujeres siempre lo disfruto más cuando a ellas les dolia.
El otro día lo conocí, tiene una cara que te revuelve las entrañas y te produce un efecto inmediato (no permanente) de concientización. Me lo imagino asqueroso, sentado a los pies de una cama, esnifando una raya de la puta mierda rica que tu hombre no puede, no quiere y nunca va a dejar (siempre puteo, hoy lo agradezco). Ahí, duro como una verga, inútil, satisfecho, como ella nunca pudo estarlo (qepd). Días o noches asi, de polvos unilaterales mal echados, se concibieron 3 obstáculos al progreso que no son ni mejores ni peores que el mismo hijo de puta que nunca (gracias a Dios) vas a poder borrar de tu vida.
Hay un tipo de combate Hindú en el que recibe más puntos no el que da los golpes más certeros, sino el que se defiende con mas firmeza y precisión. Se llama Kae-rundo y no se practica desde hace años. Para prepararse, los luchadores pasaban horas recibiendo golpes de sus maestros y estudiando a sus contrincantes no tanto para ver sus formas de atacar, sino para aprenderse sus métodos de defensa y poder vulnerarlos con más facilidad. Tiempo despues de que se dejó de practicar el deporte, se dijo que era extremadamente aburrido, como ver pelear a "dos tortugas con miedo". Yo no soy una tortuga.
No esperes mi contraataque, ni siquiera esperes una defensa. Teniendo mi vergonzoso rincon digital de desahogo no necesito atacarte. Simplemente alcanza para sentarme y mirar la pelicula de terror que es y siempre va a ser tu vida...
No puedo decirte que ahora estoy disfrutando, pero cuando brote el pus de las heridas que vas a tener, cuando te deshagas en lagrimas y cuando desees nunca haber nacido, yo probablemente este con tu abastecedor, abasteciendolo (o viendolo autoabastecerse) del néctar que te marcó a fuego y que nunca vas a poder ignorar. Yo voy a saber cuando es, y proabablemente falte poco para ver que te desmoronas y no sabes para donde ir en ese camino sin salida que es tu vida; ahí voy a estar, con una sonrisa de oreja a oreja y pensando en la querida y tan respetada ley del equilibrio universal.

PD: Tratas de tirar mierda para dos costados, pero andas mal de punteria. Ya tengo bastantantes con mis miserias como para andar ocupandome de paranoias, inseguridades y complejos de todos los tipos. Igual, gracias por acordarte de mi, pero los que somos verdaderamente hijos de puta, dormimos sin problemas en los colchones mas cómodos que te puedas imaginar.


Mate y mate y mate

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